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Taxco
de Alarcón |
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La ciudad de Taxco es uno de los sitos más
pintorescos del México colonial. Al visitarla por primera vez sorprende
su singular fisonomía, ya que se encuentra enclavada en las faldas del
cerro del Atachi, atravesada por una serie de cañadas y rodeada de
grandes montañas. La majestuosa belleza de Santa Prisca, orgullo de los
taxqueños y uno de los templos más relevantes de América, contrasta con
la sencillez del caserío de blancos muros y rojas techumbres. Su nombre
lo tomó del pueblo prehispánico Tlachco, "lugar del juego de pelota". En
1528 se estableció en el poblado de Tetelcingo un campamento minero que
junto con los de Cantarranas y Tenango llegaron a formar hacia 1570 el
Real de Minas de Taxco. La explotación de sus ricas vetas lo
convirtieron en uno de los centros mineros más importantes de la Nueva
España. De aquellos tres campamentos sólo el de Tetelcingo logró
transformares hasta el siglo XVIII en una singular población: el Taxco
actual. |
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